En nuestro colegio hay hombres (y no payasos)

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Ya tuvimos la primera junta de padres de familia en el nuevo colegio de Cronopio. Qué les digo. No dejo de pensar que ha sido la mejor opción educativa, un colegio Montessori y laico y subrayo laico, ya que en la ciudad donde vivimos aún prevalecen valores sumamente tradicionales, vaya, los de toda la vida de Dios y, por ello, no es gratuito que los atascos vehiculares de fin de semana sean precisamente  en los alrededores de las iglesias.

Ya lo sé. Le estoy poniendo demasiados peros a este colegio, porque en el otro, éramos muy felices, así  de sencillo. No pudimos seguir en el Colé de la Felicidad  porque a Cronopio le ha dado por hacerse mayor, por más que yo le ruego que no lo haga, pero ya ven cómo son los hijos, hacen lo que les da la gana. Más allá de que la melancolía por el otro colegio me juega malas pasadas, hoy en la junta con padres de familia,  Mi Churri  y yo nos quedamos medio pendejos al  escuchar las actividades del Día del Padre.  Todo empezó bien, con aquello de que no solo a las madres había que hacerles su festejo, sino que los padres merecían que se les diera su lugar con otra fiestecita escolar. Hasta ahí todos felices.

El curso pasado  en el día de la madre hicieron un desayuno en el que los mismos niños se encargaron de cocinar, emplatar y servir, y lo que hacía cada niño dependía de su edad y sus habilidades, nada de que las niñas cocinaban y los niños le hacían de meseros. Vamos bien, no? Pues este año escolar se tiene contemplada una festividad para homenajear a los padres en su día y para ello el colegio organizará una actividad con cosas de hombres. Si,  haciendo cosas de hombres, en palabras de la misma profesora. ¿¡Que?!  Si, que te lo explico de nuevo. Festejaremos a los papas de este colegio con una actividad con cosas de hombres. Y Mi Churri y yo solo pudimos susurrarnos al oído que nada de mariconerias que este colegio es  para papas Hombres, con mayúsculas.

En el camino de regreso a casa nos hicimos mil preguntas sobre el festejo del Día del padre. Las preocupaciones de Mi Churri iban más encaminadas a que en el caso de que haya una familia homoparental (lo dudo en esta ciudad), uno de los padres podría ir al festejo del día de las madres? O será acaso que el padre más viril de dicho matrimonio, sería el indicado para ir al festejo del día del Padre?  Con esas angustias éticas nos dejó la junta de padres de familia y eso que solo era la primera.

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Aún no sé las actividades que tenga el colegio programadas para festejar a los padres, pero ya que quieren hacer cosas de hombres, aquí les doy una pequeña lista de sugerencias

*Sentarse horas a ver footboll con cervezas en mano. A Mi Churri no le gusta el football pero le apetece sentarse unas cuantas horas a tomar cervezas frías y, por ello, no le importa fingir interés, ya se por el football, la NFL o la NBA.

*Rascarse los huevos, a cualquier hora, en cualquier lugar, sin importar quién esté enfrente. No creo que necesite ser explícita en este punto pero de verdad, que nosotras no nos andamos acomodando las tetas en público.

*Echarse pedos. No pecaré de indiscreta pero me parece que muchas de nosotras aún no nos acostumbramos a hablar de pedos y cacas como si estuviéramos en una novela de Bukowski.

*Aprovechando las cervezas que acompañan al football, se puede hacer  una competencia entre todos los padres a ver quién se echa el erupto más grande y más apestoso de todos. Para hacer la competencia más emocionante, podríamos pedir la presencia de Greenpeace y que sean ellos los que monitoricen el nivel de contaminación en el colegio y el daño a la capa de azono que cada padre hace con tanto erupto y pedo echados.

*Contar chistes de maricones es un recurso que no puede faltar  en cualquier evento donde haya más de tres machos. Y, por supuesto, no faltará el macho alfa que con dos cervezas encima le broten las lentejuelas (si, de las jotas y nacas) y le de por imitar a Juan Gabriel, nuestro gran icono gay devenido en semental y macho alfa tras su muerte.

*Exposición canina. Cualquier hombre que se respete tiene un señor perro, nada de pendejadas como los schnauzer. Nosotros somos una familia gatuna, pero por fortuna tenemos un amigo que es un hombre-hombre y tiene dos pastor aleman, grandes como caballos. Ya nos prestará uno porque eso de llegar con un gato en su caja de viaje, nada de eso, que no queremos dar la imagen de hipster afeminados.

*Exposición automotriz. A un gran hombre corresponde un gran auto, no?  Pues que no haya rumores del macho alfa de esta casa… ya rentaremos uno.  Y con la exposición automotriz, las profesoras pueden organizar un concurso de cambio de neumáticos.

Y ya para cerrar… competencias de puntería, a ver quién orina más lejos de la taza y no salpica!!

(Y aún así, no me arrepiento, hasta ahora, de la elección de colegio que hemos hecho. Será una buena oportunidad para empezar a estudiar a fondo las masculinidades y así,  de la mano de mi hijo, apoyarlo en la construcción de su masculinidad; no será tarea fácil por el machismo que inunda este país, pero es necesario. Sería relativamente más fácil cambiarlo de colegio, pero  no podemos tener a Cronopio en una burbuja. De una forma u otra y, sin saber cómo sucedió, mi hijo ya trae la idea de que los hombres no lloran y que el color rosa es solo para niñas y cómo no va a pensar esto si hasta los huevos Kínder vienen en azul y rosa. Y por alguna razón, estoy asumiendo esto como un reto, en el cual me acompañarán unas pocas madres. Y si, seremos pocas pero muy escandalosas. Y es que si en los ambientes Montessori los niños y las niñas realizan exactamente las mismas actividades, como barrer y hacer limpieza, porqué carajos hacer actividades extra escolares en las que avergonzaríamos a la misma María Montessori).

Vaya, que será un gran año escolar. Por suerte tenemos algunos meses para hacernos de un buen perro y rentar un auto para la ocasión, para que se diga, como en Cuba, que en esta casa hay un gran macho-varón-masculino, que con ese cubanismo no queda espacio ni para la más remota duda, o si?

(Fotos: Pixabay)

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2016, un año lleno de absurdos (de cómo me he sentido la peor madre del año)

Que no he muerto, aunque por ahí anden diciendo todo lo contrario; para que quede constancia de ello, aquí les dejo mi personalísimo recuento de cómo me fue este año, en lo que se refiere a cuestiones relacionadas con la maternidad.

En resumidas cuentas me he sentido un poco mierda pensando que entre más crece mi hijo,  yo encuentro nuevas formas de irla cagando como madre. Siempre siento que nunca hago lo suficiente y aunque día a día  intento crear mi propio modelo de maternidad, este siempre se ve contaminado cuando convivo con tanta madre súper poderosa (aquellas que parecen gestionarlo todo a la perfección, las que no se vuelven locas ni pierden la paciencia,cuyos hijos no hacen berrinches ni cuestionan su autoridad en público, y todo esto lo hacen subidas en tremendos tacones, luciendo pelazo). Ante esto, yo sólo  me quedo con cara de what, en el mejor de los casos. La mayor parte de las veces me cuestiono terriblemente sobre lo que estoy haciendo mal, respecto a mi y respecto a Cronopio y tengo días en que siento que la cago en absolutamente en todo y entro en pánico buscando respuestas en Google a preguntas del tipo “qué hacer si mi hijo no me hace absolutamente ni puto caso”; “consejos fáciles para que los hijos recojan los juguetes a la primera”; “como mantener la paciencia si mi hijo reclama mi atención total cada dos minutos y medio” y así, googleando hasta la náusea.

Ivanka reluciente y perfecta como muchas madres que van al colé de Cronopio.

Típica foto de una madre típica que después de hacer la limpieza de la casa, concilia trabajo y maternidad, al mismo tiempo de que luce pelazo, ropa perfectamente planchada y el bebe no está ni meao, ni cagado. Aclaración: la de la foto no soy yo, es Ivanka Trum

Aquí les dejo mis peores momentos como madre en el 2016:

De cuando otros me confirman mi estupidez.

Dos horas en el parque y 2 kilos de tierra encima no son suficientes para Cronopio. Él siempre querrá más.  No hay forma de explicarle que nos tenemos que ir. El camino a casa se hace entre berrinches, lloros y dramas. Cronopio encabronadisimo porque no consigue nada a cambio solo atina a gritarme “estúpida”. Para ser sincera, yo quería decirle que si, que era muy estúpida al pasarme las horas en fiestas infantiles soportando a madres odiosas y todo para que él se diviertiera; si, súper estúpida porque no logró bajar ni 5 kilos; súper estúpida porque aunque me esfuerce no logro verme ni tan guapa ni tan arreglada como esas madres súper star que Cronopio ve a la salía del cole.Y si, estúpida por qué no logro aprender a conducir, también como esas madres del cole, que llegan a recoger a sus criaturas en una todo terreno. Y así de pesada y larga como la Cuaresma estaba a punto de lanzarme con Cronopio.  Tuvo consecuencias, como cero televisión y caramelos pero yo me quede con mi corazoncito de madre un poco roto solo por ese día.

De cuando grito y me sale un espejo con la imagen de mi madre.

Desde el embarazo tenía pavor de ser una madre  como la mía y amar a mi hijo con la misma baja intensidad con la que mi madre me ha amado;  ya sé que esto ha sonado tan dramático que hasta escucharon violines de fondo, pero aclaro: superé este episodio cuando sentí como mis ojos se llenaban de amor cada vez que miraba a mi hijo. Sin embargo, tengo mis momentos en que grito y derramo histeria como lo hacía mi madre. Y eso me dolió. Me dolía que cada que ella abría la boca, ladraba. Y me duele aún más seguir ese camino; por ello,  he hecho el compromiso conmigo misma  de no gritar ni ladrar a mi hijo solo por 24 horas.

 De cuando soy madre trabajadora y yo soy la última en enterarme

Tuvo que venir La Fabulosa K,  guía de Cronopio, a decirme que seguro navidades es una época pesada para mí por todo el trabajo que tengo con las galletas y pasteles; que las  madres que trabajan no tiene porque arrastrar culpas, que todo lo hacen por el bienestar familiar. Pues si, no me había dado cuenta de que soy madre de familia, llevo la casa y acabo de echar a andar un negocio casero de pasteles y galletas personalizadas. Lo que me dijo la guía de Cronopio fue como una revelación, de verdad, así de absurda puedo ser. Desde entonces cambié el chip: ya no soy la señora que hace galletas monas, ahora soy la CEO  de Hornear, Comer, Amar.

Cuando te sabes mediocre y el mundo te confirma que eres más que eso.  

Ya la llevas mal con los gritos, los berrinches, el poco control que tienes sobre la criatura a pedar de que estás convencida de que poner límites a tiempo es lo mejor. Me sentía lo suficentemente jodida cuando en ese instante llegó una invitación del colegio para asistir a una clase muestra para que los  padres veamos cómo trabajan nuestros hijos bajo la pedagogía Montessori. Cronopio, que es un torbellino en casa, es encantador bajo la mirada de su guía. Hace todo pasó a paso, con un orden y pulcritud que ya la quisieran las Infantas Leonor y Sofía, entonces ¿porqué carajos en casa avienta todo al suelo? Mi respuesta fue que yo soy una mala influencia para Cronopio, no pude evitar decirme esto de golpe, aunque ahora con el tiempo no dramatizo mucho esta experiencia y, por el contrario, estoy tan orgullosa de que mi chico se comporte tan bien en el cole.

 

De cuando todos demuestran en público lo buen rollo que son como padres y se ponen en cuclillas a la menor provocación

Maldito Principe William que puso de moda lo que muchos  sabíamos: agáchate para hablarle a tu hijo y así crearas empatía. Yo todo el día ando como bragas de puta: de arriba para abajo y me duele el coxis y la ciática y todo lo demás. Cronopio habla hasta por los codos lo que equivale que yo me tendria que agachar cada dos minutos y mis músculos no están para esos detalles  Montessori. Así que si no tengo donde sentarme para estar a la altura de mi hijo, me invento la empatía desde mi 1.60 de estatura.

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Kate en cuclillas, creando empatía y de paso para que le quede claro a George que está sacando de quicio a su pobre madre

Y para ser justa conmigo misma, tengo que reconocer que también tuve mis cosas buenas como madre. Me dio mucho gusto tener la capacidad de respetar la libertad de mi hijo cuando éste quiso llevar al colé unos zapatos de niña llenos de colorines. Llegó al colé feliz luciendo sus zapatos hasta que se aburrió de ellos y fin de la historia. Nunca más se ha acordado de ellos. Y si, nada sucedió, fue un hecho natural que a él le hubieran gustado esos zapatos tan lindos y nadie aquí se hizo historias en la cabeza. También he tenido que aprender que mi hijo, en su enorme capacidad de amar, está descubriendo nuevos amores y aunque mami es mami, él ama a sus abuelas, a su guía y a sus amigas. Ni siquiera me he permitido sentirme celosa, hasta el momento. He aceptado que a Cronopio no le gustan los festivales infantiles donde tenga que bailar y que por poco que haga sobre el escenario, estoy segura que está haciendo su mejor esfuerzo. Y lo mejor: le he he enseñado que nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a tocar su cuerpo, ni a hacerlo sentir mal.

 

¿Cuál fue su peor momento como madres en el año que recientemente terminó?

Que tengan un día a toda madre, Laura

El cumpleaños de Cronopio

Danbo wants more cake, by, Asena Ozseyhan

Danbo wants more cake, by, Asena Ozseyhan

No he muerto. O eso creo.  Andaba de parranda, que mi chico se está haciendo mayor y ha cumplido años. Nada ni nadie te prepara para ser la anfitriona de una fiesta infantil. En ningún libro viene ni siquiera un breve adelanto del endemoniado trabajo que conlleva planear una fiestecita. Las reto a que busquen en cualquiera de sus libros de maternidad a ver si  viene una pequeña mencion sobre el tema.

Nadie dice que el cumple de tu churumbel puede ser incluso más cansado que el mismo parto, del cual ya estas como una rosa despues de una semana, (y si eres la Princesa Kate Mildelton, ni te cuento). Después de una fiesta infantil necesitaras un equipo de reanimacion para que vuelva a circularte la sangre y te baje el dolor que traes en pies, piernas, nalgas, brazo y espalda. Vaya, como cuando vuelves al gimnasio despues de un año de no ir.

Aqui la palabra clave es “una fiesta sencillita”. Todo empieza con una pequeña lista de algo sencillo, un motivito, un ratito para festejar al niño: pastel, inflable, globos, piñata y bocadillos. No sé en que tenso momento de nuestra maternidad entramos en una dimensión desconocida y la fiesta sencillita termina siendo algo parecido a una boda. Ahi me tienen, horneando 25 cupcakes , 35 galletas, cuatro pasteles y 20 gelatinas ( y decorando todo con las caras de los súper héroes) para el pre festejo, festejo y post festejo, vaya, como boda gitana.

(Y es que no podía quedarme atrás, que mi carrera de pastelera comienza justo con mi maternidad. Casi desde el primer momento de embarazo me ilusioné mucho con la idea de hacerle yo misma sus tartas, por lo que los cumples de Cronopio son doblemente especiales para mí).

Nuestra idea siempre fue hacer un cumpleaños en nuestra casa a donde pudieran venir los amigos, alguno familiares (si, solo algunos, a que les da envidia, no?) y los niños de la guarde con los que Cronopio tiene más relación. ¿Para qué contratar  un catering si yo puedo hacerlo? “!!Es re -facil!!” (Esta frase es la primera señal de alarma). ¿Los adornos y los globos en forma de Spiderman? … “!!re fácil, yo te lo hago en un momentito”.  (!Alarma!) Y aqui esta la trampa: poco a poco te llenas de 200 cosas “re faciles” de hacer y todas ellas forman un gran problema.

Otro momento clave es cuando empiezas a buscar un tema para la fiesta, que si Pocoyo, Patrulla Canina o el personaje que mas le guste a tu niño. Te das a la tarea de buscar platos-vasos-mantel-banderines-invitaciones-servilletas-gorritos-vela del tema elegido. En mi caso, lo que hice fue seleccionar un tema y comprar platos-vasos-mantel-banderines-invitaciones-servilletas-gorritos-vela de acuerdo a una paleta de colores que se relaciona con el personaje. (¿así o más pretrensiosa?). Cuando estas en este punto es momento de parar, que la fiesta sencillita se te esta convirtiendo es fiesta temática y de ahí a organizar una boda sólo hay un paso (estoy exagerando, en  la organizacion de mi boda no me volví loca ni llegué con los pies y la espalda desechos).

Pero no me dí cuenta de nada de esto hasta que un día antes de la fiesta, empezaron a llegar los refuerzos que  vieron cuando estaba  a punto de un ataque de nervios. La Ceci, el Tio B, los abuelos y la Chuli, ayudaron  con esas   264 cosas re fáciles de hacer en casa. Y ya ni les cuento de que  con la Ceci nos quedamos hasta las tres de la mañana inflando y acomodando globos, con cerveza en mano y contando los ultimos acontecimientos de nuestra vida sexual sentimental.

Entre tanta locura sólo tuve un momento de lucidez: estaba punto de contratar una carpa enorme cuando en los alquileres me preguntan  “¿Cuantos invitados tiene a su  boda?”, ¿Boda?  !Esto es una fiesta infantil! Que no hay novia ni vestido de novia, que la madre del pequeño festejado va a ir disfrazada de Hulk porque  con eso de la gordura post parto no pude disfrazarme de Mujer Maravilla (ni de Capitán América, ni de Spiderman, ni de Batman, ¿acaso no hay super heroes con kilos demás?).

Y todó valió la pena. La foto de mi niño frente a su pastel, con cara de ilusión, susto, felicidad y una pizca de verguenza, es de los momentos más bellos que atesoro como madre. Volveria a hacer todo sólo por ver la carita de dicha de mi pequeño (por decir que volvería  a hacer todo, me refiero a todo, incluyendo aspirar de aquí a diciembre todo el confeti que vaya saliendo de cada rincon, que los festejos en esta casa incluyen guerra de confeti).

Y despues de la fiesta sencillita, quedé como una muerta viviente, una especie de  madre zombie que le pide a Rick Wrimes que le de un buen golpe en la cabeza para acabar con este cansancio. Y sin embargo…. puede moverme para seguir festejando, que Mi Churri y yo teniamos que celebrar con los amigos por esta paternidad, dejando a Cronopio con los abuelos para ir a brincotear y cantar con los Rolling Stones (mentira: para este momento, Jagger tenia mucha más energia que yo) y lanzar gritos asesinos en la lucha libre mexicana. Así es como formalmente dimos por concluidos los festejos del cumple.

Y ustedes, qué tal llevan las fiestas de cumpleaños? Cuéntenme!

Que tengan un dia a toda madre!

Laura