Tengo 40 años y ¡estoy embarazada!

Esto de embarazarse a los cuarenta años pareciera que le da derecho a todo el mundo de preguntarte porque esperaste tanto ¿tanto? Tuve la fortuna de atender mi embarazo en la sanidad privada y en la pública. En esta última se hace un recorrido por los diferentes especialistas (dentista, ginecólogo, laboratorio, escuela pre – natal, apoyo a la lactancia, etc.) Llegas con la secretaria, le entregas tu carnet donde dice que estas embarazada y ¡tienes cuarenta años! e inmediatamente viene la pregunta ¿porqué esperaste tanto tiempo para embarazarte? Jamás supe qué decir ante tanta intromisión.

Pero… ¿por qué me embaracé a los cuarenta? Vamos a ver, ¿porqué me salté olímpicamente la edad recomendable para ser madre, entre los 25 y los 35 años, aproximadamente? ¿En dónde carájos estaba yo metida todos esos años para que haya dejado pasar la plenitud de mi fertilidad?

Estaba redescubriendo el mundo. Y descubriéndome a mi misma (si, a esa edad). Enfrenté mi primer periodo depresivo mayor (y por ser el primero el mas duro), pero también me levanté y pude terminar de estudiar y volver a la universidad por muchos años más. Estuve mucho tiempo entregándome a mis pasiones académicas, le di voz a los sin voz, me cumplí muchos caprichos y, sobre todo, realicé mi máximo sueño, viajar, y viaje mucho.

Y también conocí muchos chicos. A ninguno amé, pero todos me daban una ilusión pasajera. Nunca me imaginé tener un hijo con cualquiera de aquellos chicos, bueno, es que sólo de imaginarlo me da escalofríos. A esa edad era sumamente inestable y no tenia mi propio sostén emocional, mucho menos para dárselo a un hijo. Cómo iba yo a ser madre a esa edad, si mi mayor preocupación era que me saliera la cuenta de las calorías que ingería día a día.

Cuando tenía 30 años en ningún momento me detuve a pensar que mis óvulos se estaban poniendo viejos. No se trataba de tener un hijo con el que estuviera a la mano aprovechando la lozanía de mis óvulos. Me dedique a vivir y, a veces, a sobrevivir, sin preocuparme por la salud de estos. No era cosa de que cada que cumplía años, con las velitas del pastel acudía al entierro de mis mejores óvulos. “Adiosss, chicos, lamento que por estar pensando en la nada y sus alrededores, yo no los haya aprovechado, adiosss.” Esto lo digo por un ginecólogo que conocí un par de años antes de embarazarme. Intentaba crear en mí culpa por haberme dedicado a otros menesteres, sin pensar en la maternidad, como si en algún momento de mi juventud hubiera dicho “que se jodan los óvulos, o que esperen, que yo ahora quiero divertirme”.

El Churri llegó a mi vida a los 37 años, para mí fue en el momento exacto. Nunca antes conocí a un hombre con el que siquiera pudiera imaginar tener un hijo, con el que yo me sintiera en un espacio de amor y seguridad plenos, un espacio emocional que me permitiera sentir que había futuro para ambos y para recibir y cobijar a otra personita.

De niña decía que me iba a casar a los 24 años y que nunca iba a tener hijos. Si en ese momento alguien me hubiera dicho que me iba a casar a los 39 y después tener un hijo, hubiera pensado que iba a ser una anciana madre de un bebe y no ha sido así. En realidad estoy muy feliz de estrenarme en la maternidad a esta edad porque estoy teniendo la oportunidad de reinventarme y de hacerle otras apuestas a mi vida. Y aunque suene difícil de creer, estoy mas sana ahora, física y emocionalmente, que hace mas de diez años, pues a esta edad he comenzado a gozar mas de la vida sin los lastres con los que anteriormente cargué.

Y ustedes, planearon la edad en la que habrían de embarazarse o adoptar una criatura?

Que tengan un día a toda madre, Laura