Los cumpleaños infantiles también pueden ser tristes

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A proposito de que el cumple de Cronopio ya se acerca (y yo me hago tremendas pajas mentales planeando cada detalle) y de que  las Mujeres sin glamour me han recordado lo dificiles que pueden ser las fiestas infantiles, me han venido a la mente unas cuantas fiestas de cumpleaños que, por mas que quiero olvidar, no puedo.

Voy por partes, les cuento cómo son las fiestas infantiles en mi pueblo: aquí no se celebran fiestas grupales, pues se entiende que el festejado tiene que ser el centro de atención por un dia. Las fiestas no dependen tanto de la amplitud de la cartera de los padres, pues al ser el gran evento del niño, a muchos no les importa quedarse con una gran deuda encima con tal rentar el salon de  fiestas mas caro de la ciudad y que se hable de su fiesta por lo menos en lo que resta del mes. (Claro que también hay padres con posibilidades económicas muy amplias y que pueden hacen fiestas espectaculares y sin despeinarse) También hay madres, conozco a algunas de ellas, que ahorran mes con mes durate un año para,  llegado el momento, tirar la casa por la ventana.

En mi post anterior decía que una vez tuve ganas de reprocharle a mi pequeño hijo por todas las fiestas infantiles insufribles conviviendo con madres insoportbles y todo para que él se divirtiera. Cuando nos mudamos a esta ciudad el primero en tener vida social fue Cronopio;  ya que eramos recién llegados, asistir a cumpleaños infantiles se nos hizo una buena oportunidad para conocer a otros padres como nosotros. Gran error. Nos sorprendimos  que en muchas fiestas apenas si cruzan palabra contigo si no eres de su círculo cercano. Llegas, te presentas con los padres del cumpleañero y éstos solo atinan a decirte “siéntense donde quieran”. Y te sientas donde puedes. Y aunque tratas de hacer platica con tu compañero de mesa, nadie tiene intención de hablar, o se habla lo minimo; te aferras al  móvil, sólo para darte cuenta que tu plan de datos se ha agotado y no te queda de otra mas que convertirte en creyente en ese mismo momento y rezar  un  Ave Maria, por favor, que se acabe pronto la fiesta.

El climax de mi invisibilidad en las fiestas llegó cuando una señora, tan ancha como ella sola, se sentó a lado mío sólo para darme la espalda y comodamente conversar con otra. Pasaron los minutos y yo iba acumulando encabronamiento y poniendome verde y enorme como Hulk, hasta que le toqué a la espalda y le dije tajantemente, hazme el favor de no darme la espalda. Y todavía me vió con cara de de dónde habrá salido esta atrevida, pero eso si, tuvo que cambiar su postura. Y la fiesta prosiguió como empezó. Nadie me habló.  La única atención de la anfitriona fue decir “pasen a comer, ya todo está servido”. Y punto pelota.

De verdad, nunca he entendido que sucede en estas fiestas. Hasta me puse un poco paranoica pensando que las demás no me hablaban  porque estaban en mi contra por abrirme un blog que critica a la maternidad. Platicando con otras madres del cole, hemos compartido la misma extraña experiencia: confesaron que hubo fiestas infantiles en las que se sintieron solas, apartadas, apestadas porque nadie quería hablar con ellas y que sólo querían agarrar a sus hijos e irse, pero claro, los veían tan contentos disfrutando, que les daba penita marcharse.

Y así me pasé un par de fiestas hasta que dije se acabo. Para estos casos, mejor llevo a Cronopio al area de juegos del Mc Donals, que estoy segura que el  Sr. Ronald Mc Donald es mas majo que cualquiera de esas mujeres.  Desde entonces, no voy a fiestas a donde yo no conozca muy bien a los anfitriones o bien, que vayamos el grupo de madres que nos conocemos un poco mas.

Sin embargo, esto no ha sido lo peor que me ha pasado en un cumpleaños  infantil. Aunque sea dificil de asimilar, hay cumpleaños tristes y que por mas globos  que haya, la mierda familiar siempre saldrá a relucir. Esta vez era el cumple de uno de los amigos más cercanos de Cronopio,  imposible no asistir y ademas, sólo habia invitado a dos amigos, asi que nos fuimos las dos madres con sus respectivos hijos. La cita era a las tres y nosotras con todo y google maps nos perdimos, Llegamos cerca de las tres y media pensando que ya todo habria empezado . Nos recibió la madre anfitriona con  todo listo: globos, dulces, juegos y cositas para picar. Faltaba la comida y la bedida que en cualquier momento llegaria y claro, faltaban los invitados.

Hora y media después llegó el padre de la criatura. Supimos quien era porque la madre corrió a maquillarse y a echarse perfume. El tipo musitó algo que supusimos era un saludo, dejó la carne y los refrescos y se marchó enojado por algo que nunca entendimos con claridad.

Por esas cosas del destino, en casa no habia absolutamente nada para prender el fuego de los asadores y Maria propuso algo lógico: vamos a la tienda, que yo traigo coche y en cinco minutos estamos de regreso. La cara de la anfitriona fue de terror, a punto de entrar en panico ante la posibilidad de prender el fuego sin la presencia del su Señor marido.

Para no hacerles el cuento largo, nos pusimos morados a base de naranjas y cuanta chucheria encontramos para no morir de inanicion. El niño de Maria, tan disciplinado a la hora de comer, sencillamente se durmió en las piernas de su madre. Los parientes del cumpleañero llegaron casi a las siete de la noche, sin saludar ni emitir palabra,  y ya cuando vimos que la madre del cumpleañero sacaba de nuevo el perfume, supimos que el Señor marido y Señor de la casa había llegado. Eran las 19:15. Y a esa hora se inventó el fuego.Comimos cerca de las 20:00, cinco horas despues de haber llegado. Y comimos después de que este Señor instalará el stereo y pusiera a enfriar las cervezas. Cantamos las mañanitas y se cortó el pastel a toda prisa y la piñata se quedó en un rincón porque los pocos niños que ahí habia,ya estaban locos por irse a su casa.

La verdad, Maria y yo nunca estuvimos a gusto. Queriamos irnos ya, pero no lo hicimos en solidaridad con la anfitriona y con el cumpleañero. Si nos marchabamos, la casa llena de globos se quedaba sin fiesta porque la poca gente que fue y que llegó cuatro horas despues de la cita, sencillamente les importaba un carajo que hubiera un niño ansioso por soplar las velas de su pastel. Y no nos marchamos porque ahí había una mujer sola, subida en unos tacones altisimos, toda ella maquillada y arreglada para la ocasion, esperando a que su esposo, el padre de su hijo, hiciera a un lado todos sus asuntos y  se decidiera a asistir  al cumpleaños de su hijo.

Salimos fastidiadas, tristes y sorprendidas. La madre del cumpleañero es una mujer profesionista, que tiene un pequeño negocio de ropa  para que no le falte nada a su hijo ya que ella asume casi en su totalidadad los gastos de manutencion del pequeño, pues el Señor de la casa sólo aporta su  seguro medico.  Maria y yo nos quedamos con la idea de que si hubiera hecho una fiesta sencilla pero basada en sus propias posiblidades, la fiesta hubiera sido un éxito y el cumpleañero se habria quedado a jugar con sus amigos, en lugar de vivir toda la tensión que ese dia le generó su padre.

También salimos felices saboreando nuestra autonomía, al saber que no  tenemos que subirnos en unos zapatos de tacón a esperar que alguien, nuestra pareja, quiera venir a celebrar el cumpleaños de su hijo.

Y a tí, que tal te van las fiestas infantiles?

Que tengas un día a toda madre, Laura

 

 

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9 thoughts on “Los cumpleaños infantiles también pueden ser tristes

  1. Ufff… qué malos ratos 😦 No puedo creer que el “Cumpleaños Triste” fuese así. Diossssanto, qué momentos más tensos y patéticos.

    A mí tampoco creas que me hace mucha gracia ir de cumpleaños. Es más porque el niño pase un buen rato con otros niños. Reconozco que a las pocas fiestas de cumples a las que hemos ido, no han sido tan radicales como las que tú cuentas. Pero sí es verdad que se ven a los padres/madres divididos en grupitos -en los que muchas veces no cuadramos-. Imagino que tiene mucho que ver con que mi niño aún no esté escolarizado, por lo que no conocemos a muchos padres con hijos de la edad del nuestro.

    En fin, más tarde o más temprano nos tendremos que integrar o acostumbrar a estas cosas.

    Abrazo!

    • Mi hijo está escolarizado y aun asi pasamos estos ratos. En el cole al que asiste actualmente, para ser justos, la hemos pasado super bien y los tres salimos contentos. Yo creo que el hecho de que no te hablen otros pades tiene que ver en principio con los anfitriones. Llega una madre que no conoce a nadie y el anfitrion tiene la obligacion de presentarla, incluso pensar con quien puede tener mas match. Es muy facil decir, “Lulu, te presento a Laura, que es bloguera y la gusta la pasteleria” “Laura, ella es Lulu tiene tres hijos y se dedica a la fotografia”. Tan facil como eso. Te deseo que tengas mejores fiestas y que no las sufras tanto. Gracias por comentar! Abrazo!!!

  2. Madre mía!!¿pero dónde fuisteis de cumpleaños a Mordor? Pobre niño.. Me ha encantado tu post y me he sentido muy identificada contigo en la parte de la señora que te dio la espalda ¡hiciste bien en llamarle la atención!. Yo ya he optado por una solución rápida para evitar esto: dejo al niño en el cumple y digo a los padres que tengo que hacer un recado importante, y claro,me voy a tomarme un café y disfrutar de 2 horas de libertad mientras mi hijo se divierte en el parque de bolas.
    No penséis que esta idea se me ocurrió a mi; al principio estaba en los cumpleaños más sola que la una, hasta que vi que una mamá (debía ser de mi cuerda) hacía lo mismo.
    Desde entonces soy más feliz, os animo a que lo practiquéis y si veis que otras mamás están en esa situación lo compartáis ja ja ja

    • Gracias por el consejo para sobrevivirá las fiestas infantiles, pero para mi pueblo no aplica. Aquí no se acostumbran los parques de bolas, sino que se renta un salón y cada quien se hace cargo de las necesidades de sus propios hijos. No podría dejarlo sola e irme a tomar el café, aunque la idea suena fantástica (o irme a que me hagan la pedicura tranquilamente), porque también me sentiría mal con la madre anfitriona, que además de estar súper liada como la fiesta, le dejó a otro niño. En la próxima fiesta insoportable que vaya, pensare en ti y te daré la razón absoluta. Gracias por comentar! Un abrazo

  3. Acabo de descubrir tu blog y me ha encantado! Me quedo por aquí! Si, yo también he vivido esa amargura de cumpleaños cuando no vivía en el pueblo. Entiendo perfectamente a lo que te refieres con los grupitos y lo ignorada que te sientes. Si encima tu hijo por donde pasa arrasa y tienes que ir levantando niños y pidiendo perdón detrás de él la cosa ya se complica en exceso…..en fin niños de tres años, madres perfectas y yo de mascota…..

    • Cuando esxribi este post de verdas no pense q otras madres se iban a sentir identificadas con la soledad de las fiestas infantiles. Que sorpresa me he llevado. Pues si, como.dixes,.somos.mascotas para los hijos, quw gracia me ha dado esto. Que gusto q hayas desxubierto mi blog y que ademas decidas quedarte por aqui, bienvenida! Yo tambien es q recien descubri tu blog y te queria comentar al post de las opiniones ajenas pero ando con movil.nuevo y no sabes que liada ando 🙂 gracias por comentar. Yo tambien sou mama emprendwdora y por eso me senti idwntifixada con tu perfil. Abrazo hasta Soria!!!

  4. Por lo regular asisto a todas las fiestas infantiles a las que invitan a mis hijos, son tres, así que ya te imaginarás. Me han tocado de todo un poco, voy inclusive así no conozca a nadie excepto al festejado y hasta a aquellas fiestas donde ni al festejado conozco, pero me invitan porque saben que tengo niños.
    Lo de no platicar con nadie, pasa muy seguido, sean conocidos, desconocidos, vecinos, familiares, porque normalmente están todos ocupados y no tienen tiempo. Si son de confianza y mis hijos están en edad de andar “solitos” me ofrezco a servir y ya se me pasa el tiempo, si aún están pequeños me la paso detrás de ellos y si ya de plano estoy muy cansada, los dejo que rueden y platico con quien sea o me quedo solita en una mesa analizando a los invitados 😉
    ¡Que triste cumpleaños el que platicas! Ojalá la señora reaccione en algún momento y haga algo más sencillo con su hijo, sus amigos y chán chán, todos felices y contentos.
    Por cierto, el segundo cumpleaños de miNene, como estaba muy chiquito, no invitamos a nadie, sólo mi mamá y mi cuñada, rentamos un brincolín y vieras cómo se divirtió 😀
    Un abrazo Laura!

    • El segundo cumpleaños de tu nene seguro será inolvidable para tu madre y para ti y le van a transmitir esa emoción a tu nene. Las imagino en el brincolin y seguro se divirtieron en grande. Mujer, te voy a poner una súper estrellita en la frente por tener esa disposición tan grande para los cumples. Con tres hijos seguro no te das abasto. Felicito tu disposición de pasarla bien a pesar de lo que sea. Yo no puedo con ello, para que te miento. Hay cumples insoportables!! Confieso que últimamente me he divertido mucho en los cumples y espero que siga todo así. Y lo de quedarte sola en una mesa analizando a los demás invitados, eso no tiene desperdicio, es muy divertido. Abrazo¡

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